Jóvenes Marginados

 

Introducción

 

Chile en la última década ha experimentado un mejoramiento sostenido en términos políticos, económicos y sociales, proyectando una imagen de solidez y seriedad a nivel mundial dado por su transparencia en sus procesos políticos, el manejo de los índices macroeconómicos y el aumento de la calidad de vida de sus habitantes. Esto ha permitido convertirse en miembro activo en el año 2010 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la cual reúne los treinta y tres Estados más industrializados del mundo, siendo Chile el primer país Sudamericano y el segundo Latinoamericano después de México en ser parte.

 

El crecimiento económico del país en los últimos diez años ha promediado un 5%, a pesar de las crisis económicas a nivel mundial, según datos del Banco Central de Chile (BCCH), lo que ha posibilitado una constante disminución de la pobreza del 45,1% en el año 1987 al 13,7% en el año 2006 (CASEN, 2006), siendo el primer país en Latinoamérica en cumplir y superar las metas del milenio de reducción de la pobreza (Fundación para la Superación de la Pobreza, 2006).

 

A pesar de las cifras alentadoras, se mantienen las desigualdades en la distribución del ingreso, según el Informe de Desarrollo Humano de la ONU del año 2005, señala que Chile se ubica en el puesto 110 de los países con mayor desigualdad y entre los quince de peor distribución a nivel mundial, cuestión que revela que los índices de crecimiento económico no han sido acompañados por políticas sociales que permitan un desarrollo integral de sociedad chilena en su conjunto.

 

La disparidad de oportunidades ha producido un fenómeno dialéctico, por un lado, los que se sienten integrados y preparados para competir dentro de los márgenes de una sociedad moderna, pudiendo acrecentar sus capitales económicos, sociales y culturales, y por otro lado, los marginados, los incapacitados para poder competir dentro de las reglas del libre mercado, desencadenando estigmas, dificultando los procesos de socialización e integración social.

 

Desde este punto, se considera relevante centrar la mirada en la marginación y estigmatización de los jóvenes que habitan en las poblaciones marginales del país, interactuando con sus realidades a través de sus representaciones sociales, estableciendo lazos de pertenencia a un lugar, con motivaciones e intereses en común, enfrentándose a los desafíos de una sociedad regida por normas de competitividad, exigiendo capacidades laborales y personales como atributos indispensables para su integración futura.

 

Antecedentes del problema

 

La literatura revisada en Chile referente a la temática de los jóvenes marginados se refiere principalmente a los efectos sociales originados por la aplicación de un modelo económico neoliberal, estructurando las condiciones materiales y subjetivas, ocasionando la pérdida de identidad y sentido de pertenencia a una organización o institución social, disminuyendo y determinando las posibilidades de participación e integración en la sociedad.

 

Andrés Monares, (2005) advierte una directa relación entre el neoliberalismo y las tasas de delincuencia juvenil en Chile. Además sostiene que el sistema político diseña, planifica y ejecuta sus políticas públicas en función del fortalecimiento del sistema económico, produciendo una segregación social, debido a la ineficaz intervención por parte del Estado de Chile en otorgar reales posibilidades de adaptación y competitividad dentro de las sociedades industrializadas.

 

Eduardo Valenzuela, (1984) por su parte se centra en los movimientos juveniles en rebelión, presentándolos como nuevos actores políticos, los cuales buscan reivindicaciones políticas, sociales y culturales, conformando un conjunto de representaciones y coordinaciones sociales de carácter pragmático utilizadas para interpelar la institucionalidad política del Estado.

 

Claudio Duarte, (2005) da cuenta de las causas que motivan la resistencia de los jóvenes chilenos a los desafíos de una economía neoliberal, las cuales se manifiestan en una desigualdad de oportunidades para enfrentar el futuro, con políticas sociales que no logran suplir las desventajas determinadas por la clase de origen, originando mayores tasas de deserción escolar, cesantía y delincuencia juvenil, profundizando los procesos de desintegración juvenil a la institucionalidad política, económica y social del país. En el mismo sentido, las políticas habitacionales implementadas por el gobierno militar y continuadas por los gobiernos de la Concertación, han originado una segmentación social de las ciudades, aumentando las diferencias socioeconómicas y obstaculizando nuevamente los procesos de integración social.

 

Sabatini y Brain, (2008) abordan los procesos de marginación y segregación social a nivel urbano, producidos por las políticas habitacionales implementadas por el Estado de Chile en los últimos veinte años, las cuales ha facilitado el distanciamiento de las diferentes clases sociales del país, reduciendo los espacios de interacción entre ricos y pobres, llevando a la pérdida de oportunidades y guetización de las poblaciones marginales.

 

Manuel Tironi, (2003) advierte que la construcción masiva de viviendas sociales en las últimas tres décadas por parte del Estado de Chile, ha producido una nueva forma de pobreza, la cual se presenta con un mayor nivel de vida material. Sin embargo, el mejoramiento en las condiciones materiales de vida, ha traído un empeoramiento en la calidad de las condiciones sociales, debido a la desintegración con sus redes sociales de origen y la destrucción de sus lazos familiares como consecuencia del traslado de estas familias a otras comunas en el proceso de obtención de sus viviendas definitivas, originando un deterioro en los mecanismos de socialización y de integración social.

 

Rodríguez y Sugranyes, (2004) demuestran que las soluciones habitacionales desarrolladas en la Región Metropolitana sin la participación de los beneficiarios, han desarrollado una insatisfacción por su barrio, revelando que un 64% de los beneficiarios del año 2003, desea abandonar su vivienda, por motivos relacionados con la convivencia con sus vecinos, inseguridad, delincuencia, drogadicción, escasez de servicios y áreas verdes, etc. Los autores indican que la participación de los beneficiarios en la toma de decisiones en las políticas de habitacional es indispensable para la eficiente inserción e integración social.

 

De este modo, el concepto de marginalidad se configura por la supeditación del sistema estatal al sistema económico (Habermas, 1999: 233), debido que las políticas de protección social implementadas en el país durante los últimos treinta años, han desarrollado programas de integración y reinserción social de acuerdo a las lógicas del mercado, colocando el énfasis en el mejoramiento de las condiciones materiales pero descuidando las condiciones de participación y desarrollo en la esfera pública. Lógicas de acción que persiguen mantener el orden establecido y evitar los levantamientos sociales, racionalidad que no responde necesariamente a las carencias de las personas en situación de desmedro social, ya sean de tipo político, económico o social.

 

De este modo, se abordará la problemática de los jóvenes marginados a través de la Teoría de la Socialización de Pierre Bourdieu, con el propósito de comprender sus prácticas sociales. Asimismo, se describirá la formación de sus representaciones sociales como mecanismo de cohesión social, desde la perspectiva de la sicología social, representada por Denise Jodelet y Serge Moscovici. Para finalizar, con la conformación de sus relaciones sociales y la construcción del sentido de pertenencia a su población y grupo social, a través de los principios del interaccionismo simbólico, desarrollados por Herbert Blumer, George Mead, Erving Goffman.

 

El trabajo en terreno se efectuó en la Villa Pascual Gambino, ubicada en la comuna de Quilicura, en donde se problematizó en base a la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las condiciones objetivas y subjetivas que determinan las perspectivas de desarrollo futuro de los jóvenes que viven en poblaciones marginales?, bajo el objetivo de develar lo que subyace a esta marginalidad y estigmatización, a través de la reconstrucción y comprensión de su vida cotidiana.

 

Marco metodológico

 

Para realizar el trabajo en terreno se utilizaron las técnicas cualitativas de entrevista en profundidad y observación participante, situando el interés en los significados y experiencias de los propios jóvenes, para describir sus procesos de socialización e integración social. La aplicación de las entrevistas en profundidad se realizó a tres jóvenes caracterizados por ser los líderes naturales del grupo. Además la observación participante se enmarcó en las actividades cotidianas realizadas por este grupo, compuesto por treinta integrantes.

 

Así se entendió por joven a la persona que se encuentre entre los 15 a 24 años, clasificación definida por la ONU en el Año Internacional de la Juventud, celebrado en 1985. Además, el concepto de marginado, se definió como la persona en situación de desventaja social, que sienten y sufren de segregación, discriminación, intolerancia de tipo social, impidiendo su integración a los sistemas de funcionamiento político, económico y social.

 

Formalmente el artículo se compone de tres partes. Primero se expondrán los antecedentes de la comuna de Quilicura y de la Villa Pascual Gambino, que permiten caracterizar la conformación actual de sus habitantes y sus condiciones de vida en donde desarrollan su cotidiano. En segundo lugar, se realiza una caracterización del grupo de jóvenes, mediante los conceptos de espacios social, interacciones sociales y representaciones sociales. Finalmente se presentan las conclusiones alcanzadas.

 

Características de la comuna de Quilicura

 

La comuna de Quilicura se emplaza en la zona norponiente de la Región Metropolitana, enmarcada en los siguientes limites: al oriente limita con las comunas de Huechuraba (canal el Carmen y por la Carretera General San Martín) y Conchalí, por el norte limita con las comunas de Lampa y Colina, por el sur limita con la comuna de Renca (divisoria de aguas de altas cumbres) y por el poniente con la comuna de Pudahuel. La comuna posee una superficie aproximada de 56,6 km2, lo que representa el 0,36 % de la superficie Regional Metropolitana (15.554,51 km2) (SECPLAN- Quilicura).

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Fuente: SECPLAN, Quilicura

 

El índice de pobreza de la comuna de Quilicura según la encuesta CASEN 2009, es de un 0,8 % de población en situación de indigencia, mientras la población en situación de pobreza corresponde a un 5,9%. Destacándose un alto porcentaje de la población en los estratos C3 (ingreso promedio ponderado familiar mensual $540.000) y D (ingreso promedio ponderado familiar mensual entre $245.000 y$440.000).

 

CUADRO N° 1 Población según Nivel Socioeconómico

 

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Fuente: CASEN 2009

 

Características de la Villa Pascual Gambino

 

La Villa Pascual Gambino se genera a partir de las políticas habitacionales del Estado de Chile, enmarcadas en la solución habitacional de comités de allegados y erradicación de campamentos en la Región Metropolitana. En 1995 estas familias se ubicaron en la comuna de Quilicura, en un complejo habitacional compuesto por Blocks de departamentos divididos en tres pisos, en la cual se distribuyen 24 viviendas, contando con 36 metros cuadrados habitables, además de escaleras, pasillos y patios de uso común. En términos socioeconómicos se ubican en el estrato D, sectores que se dedican principalmente a las actividades laborales de la construcción y servicio doméstico.

 

A continuación, se presenta la siguiente distribución de habitantes y viviendas:

 

Cuadro 2 Distribución Villa Pascual Gambino

 

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  Fuente: Censo 2002

 

Caracterización del grupo

 

El grupo de jóvenes se compone de treinta miembros, veinte de sexo masculino y diez de sexo femenino, con edades que fluctúan entre los quince y veinte años. A continuación, se presenta las principales características del grupo:

 

Cuadro 3  Características del grupo

 

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Fuente: Creación propia

 

Del cuadro se desprende, altos niveles de deserción escolar, alcanzando seis años de escolaridad en promedio. Por un lado, las causas de este bajo nivel educacional se fundamentan principalmente en el desinterés que manifiestan las familias en los procesos educativos, considerando que no son determinantes en la formación personal y laboral de sus hijos, y por otro lado, se explica por problemas de adaptación de los jóvenes a las exigencias disciplinarias que imponían los establecimientos educacionales.

 

Las carencias de una educación formal, ha producido en la mayoría de los jóvenes del grupo, dificultades para acceder a empleos duraderos que permitan proyectar y establecer procesos de movilidad e integración social.

 

En este sentido, los problemas de adaptación a los ámbitos educativos y laborales de estos jóvenes, se pueden explicar por los continuos conflictos al interior de sus hogares, caracterizados por agresiones físicas y sicológicas, generados principalmente por la adicción a las drogas y el alcohol en al menos un miembro del núcleo familiar.

 

De esta forma, el concepto de violencia intrafamiliar debe ser entendido, como: "todo maltrato que afecte la salud física o psíquica de un/a miembro de la familia" (Sernam, 2010), clasificando el maltrato físico como el acto que atenta o agrade el cuerpo de una persona, mediante golpes. A su vez, el maltrato sicológico lo entendemos como el acto que produce intimidación, temor, control de conducta a los niveles del pensamiento y sentimiento, a través de insultos y descalificaciones.

 

De lo anterior, se aprecia que los factores que influyen en la violencia intrafamiliar en los hogares de estos jóvenes, están dados por "estereotipos culturales, modelos sociales imperantes y la presencia de factores de riesgos" (Corsi, 1999). Es así, que los factores de estereotipos culturales y los modelos sociales imperantes, responden a una delimitación de roles socialmente establecidos, en el cual lo masculino es relacionado con la productividad, la racionalidad y la seguridad del hogar, etc, en tanto, lo femenino está relacionado con lo emocional, lo intuitivo y la consolidación del hogar. Estas características entregan a lo masculino las atribuciones para imponer el orden al interior del hogar, facultando a utilizar la fuerza de la agresión física o sicológica para conseguir el objetivo de obediencia. Por otra parte, la presencia de factores de riesgos se manifiesta por el desempleo, drogadicción, alcoholismo, embarazados no deseados, aislamiento social, etc.

 

De esta forma, el grupo de jóvenes ha desarrollado y estructurado un resentimiento por la imagen de autoridad, ya sea familiar o social, desencadenando un distanciamiento a nivel familiar y social. Por consiguiente, sus procesos de socialización se producen exclusivamente al interior del grupo, en un espacio simbólico que se construye a través de sus propias representaciones sociales, compuesto principalmente por la música, el baile y el vestuario,otorgando un sentido de pertenencia e identidad a una realidad en común.

 

En este sentido, los jóvenes se caracterizan por provenir de un "habitus popular, principio generador de prácticas objetivamente enclasables y el sistema de enclasamiento de estas prácticas" (Bourdieu, 1988: 169). Estas prácticas se generan por sus propias condiciones de vida dentro de un grupo social, "formando su subjetivación y determinando su visión del mundo que le rodea, en relación a sus estilos de vida" (Bourdieu, 1988: 447). En otras palabras, los jóvenes "se rigen por una estética pragmática y funcionalista" (García Canclini, 1986: 19) y es así, que sus preferencias en el consumo de elementos artísticos como estéticos, están siempre sometidos a la elección de lo necesario y lo práctico, en función de la cohesión e identificación del grupo.

 

...Yo escucho bachata porque es pura wea triste como mi vida... (Bayron 19 años).1

 

De esta manera, la música que consumen muestran una variedad de estilos que reafirman su condición de marginados, destacándose el reggaetón, la bachata, el hip- hop y la música tropical. Estos estilos musicales forman parte de su expresión cotidiana, materializándose en una lógica de reivindicaciones sociales y de legitimación de sus ideales, "conformando un poder simbólico, una construcción de espacios de comunicación"(Mead, 1973: 47) en un mecanismo de referencia a sus propias experiencias de vida.

 

...Lo más bacán son las buenas zapatillas y un pitillo (pantalón) blanco, así nadie te mira como charcheta... (Peter 17 años).2

..A las finales te tratan como estay vestido... (Mirallay 20 años).3

 

De este modo, sus estéticas y formas de vestuario responden a espacios de comunicación generados por sus estilos de vida como mecanismo de identidad y de diferenciación. Es decir, que sus gustos, sumado a sus expresiones verbales y corporales, denotan una "acción estratégica en busca de la distinción en referencia con otros grupos de jóvenes" (Bourdieu, 1988: 267). En este sentido, se advierte una "lógica del valor/signo"(Baudrillard, 1991) rigiéndose por la diferencia del símbolo y el signo. Por un lado, al consumidor entrega el uso funcional al objeto como mercancía con su determinado precio, en la cual el precio entrega el símbolo de la marca y por otro lado, esa marca entrega al consumidor un signo de distinción. Estas características afirman que el consumo de vestuario y accesorios de alto precio económico ha pasado a ser un aspecto importante de la acumulación de prestigio y posicionamiento dentro y fuera del grupo.

 

Del mismo modo, los procesos de estigmatización de estos jóvenes son utilizados como "formas de organizar sus vidas y la del grupo, en una construcción social que emerge de la interacción con su entorno" (Goffman, 1970) actuando siempre desde la lógica de la estigmatización, presentando actitudes de agresividad y desconfianza, no demostrando gestos o palabra que denoten debilidad, estableciendo un distanciamiento social con la comunidad que los rodea, conformando un provocador mecanismo de defensa, debido que en la población donde habitan, "se ha perdido los lazos de solidaridad entre grupos y la han sustituido por la despacificación, desdiferenciación e informalización, acrecentando la marginalidad y la violencia" (Wacquant, 2001: 24).

 

...Las viejas de las otras poblaciones llegan a tiritar cuando pasamos por sus casas y las miramos feo... (Peter 17 años).4

...Los giles te compran barato, un par de chuchá y se cagán, entero pollo... (Bayron 19 años).5

...Cuándo alguien tiene atao con otro loco, el loco tiene problema con todo nosotros... (Peter 17 años).6

 

En este sentido, en la población donde habitan estos jóvenes se propician constantes enfrentamientos entre pandillas, buscando marcar una hegemonía territorial, lo cual obliga a estar preparado para tales enfrentamientos, naturalizando la tenencia de armas de fuego y armas corto punzantes. A consecuencia de esta violencia, sus habitantes en general se presentan como personas desvaloradas socialmente, no pudiendo conseguir trabajos formales, recibiendo malos tratos en los consultorios de salud. Además, los organismos policiales no atienden sus demandas, el municipio no dirige ningún tipo de programas de desarrollo o integración social, estructurándose una segregación territorial y social.

 

...Es penca como te tratan en el consultorio, siempre te dejan pal último, todo porque soy de la Pascual... (Millaray 20 años).7

...Mi hermana pa' conseguir pega da otra dirección... (Peter 17 años).

 

De lo anterior, se evidencia la imposibilidad de lograr una satisfacción integral de sus necesidades y expectativas, con lo cual se busca en el consumo de alcohol y drogas, un equilibrio emocional que ayude a superar los grados de frustración que emergen de su marginalidad. Para tales fines, desarrollan todo tipo de acciones para obtener dinero, desde pedir en los paraderos de la locomoción colectiva, recolectar botellas y cartones por el vecindario, hasta hurtar y reducir especies de fácil venta, ya sean teléfonos celulares, gargantillas, pulseras, etc.

 

...Los cabros cuando no hay plata pal copete y los porros se salen a mover... (Bayron 19 años).8

...A nosotros nos gusta pasarlo bien y vestirnos bacan... hay que hacerla igual, como sea la mano... (Bayron 19 años).9

...Uno debe saber hacerla, total que tanto te pillan son cuatro horita y los paco te sueltan... (Peter 17 años).10

 

Desde este punto, es necesario mencionar el concepto de anomia. Para Durkheim (1999) toda sociedad desarrolla normas que regulan e integran el comportamiento tanto de un colectivo como a cada uno de sus miembros, permitiendo el desarrollo pleno de lo social. Cuando esto no se produce, la sociedad revela una situación de anomia, caracterizándose por la falta de límites colectivos o grupales, ya sea porque no hay normas o fuerzas colectivas que la regulen.

 

En el mismo sentido, Merton (1957) define el concepto de anomia, como un conjunto de normas que gobiernan las conductas individuales, según tradiciones, costumbres y controles institucionales, unidos a los objetivos que impone la estructura social, a través de la relación entre los fines y los medios, pudiendo dividirse en cinco categorías. La primera denominada "Conformista", está asociada a los individuos que respetan los medios establecidos por la sociedad para conseguir las metas, generando estabilidad social. La segunda categoría denominada "Innovadora", es la cual se aceptan los fines pero no los medios para alcanzar las metas, estableciéndose la transgresión a los medios lícitos para conseguir esas metas. La tercera categoría denominada "Ritualismo", implica un abandono o reducción de las metas de éxito establecidos, en la cual el individuo acomoda sus propios fines a sus medios en busca de su propia satisfacción personal, alejada de los estándares de éxito establecidos por la sociedad. La cuarta categoría denominada "Retraimiento", relacionada al rechazo de los fines y los medios establecidos por la sociedad, llevando a los individuos a aislarse y dejar en cierta manera ser parte de un grupo social, pudiendo dar el ejemplo de los vagabundos o ermitaños. La última categoría denominada "Rebelión", también se rechazan los fines como los medios establecidos, para postular nuevos fines y medios. Según el autor, esta conducta se relaciona con las clases sociales emergentes, que buscan alcanzar éxitos no establecidos por la sociedad.

 

De las anteriores definiciones, se pueden clasificar ciertas características conductuales de este grupo de jóvenes. En primer lugar, desde la perspectiva de Durkheim, las fuerzas colectivas representadas por el Estado no han logrado establecer condiciones mínimas de desarrollo e integración social, acción que ha repercutido en los mecanismos de regulación de sus conductas. En segundo lugar, desde la perspectiva de Merton, estos jóvenes pertenecerían a los individuos que presentan conductas "Innovadoras", ya que utilizan medios ilícitos para conseguir sus metas de distinción y diferenciación dentro de su población.

 

No obstante, se hace necesario hacer referencia a Garfinkel (1967) quien sostiene que el concepto de anomia es irrelevante, ya que no se pueden establecer normas fijas, debido a la relatividad que se componen cada una de las sociedades existentes, en donde las normas son regularmente modificadas de acuerdo a las transformaciones de las prácticas cotidianas. En otras palabras, los miembros de cada grupo social deciden que normas son aplicables de acuerdo al marco de acción disponible para determinadas situaciones, pero en ningún caso son determinantes de la conducta social. Es decir, no hay normas universales, y por ello, resulta irrelevante discutir sobre anomia.

 

Desde esta perspectiva resulta más eficiente poder clasificar a este grupo de jóvenes, ya que ellos han establecido su propia gama de normas para dar solución a ciertos problemas cotidianos que se les presenta, pero en ningún caso han regulado o determinado sus conductas, sólo han adaptado sus medios para conseguir ciertos fines. Pudiendo establecer que frente al "problema de los jóvenes marginados no se puede hablar de anomia, ya que ésta propone un proceso de socialización que en algún momento fue efectiva, y que posteriormente entra en crisis. En este caso, se debe hablar de formas de vida o sobrevivencia" (Tijoux, 1995).

 

En definitiva, este grupo de jóvenes nunca han podido establecer un proceso socialización como lo establece el concepto de anomia, debiendo centrar el análisis en sus formas de vida, mecanismos de adaptación y naturalización de su marginalidad.

 

Espacio social

 

El concepto de espacio social es el lugar en donde se construye un producto social, mediante relaciones y vínculos que establecen las personas y grupos sociales en su cotidiano. En otras palabras, "el espacio son procesos sociales de producción, de reproducción, de transformaciones, de apropiaciones, de uso, de gestión y de comunicación" (Martínez, 2005: 128).

 

El espacio social se crea y se recrea desde lo social como entidad física definida, en la cual las representaciones sociales son articuladas por los individuos, grupos sociales, instituciones, etc. Además "es el lugar en donde se construye el discurso social, mediando entre las representaciones y las prácticas sociales" (Ortega Valcárcel, 2004: 33).

 

De esta forma, el espacio cuenta con dos dimensiones: la material y la representación mental. Por un lado, la dimensión material se relaciona con las características de expansión, vegetación, seguridad, etc., determinando el desarrollo de las relaciones sociales. Por otro lado, la dimensión de la representación mental es cómo se percibe, imagina y valoran ese espacio en conjugación con sus relaciones sociales, conformando un medio simbólico de discursos representativos de su realidad cotidiana.

 

De este modo, al observar a los jóvenes en relación con su espacio material, encontramos con que se reúnen cotidianamente entre las escaleras del block de departamentos, en condiciones de hacinamiento, con luminarias públicas de escasa luminosidad, en donde no existen áreas verdes y áreas de recreación, tampoco sistema de evacuación de aguas lluvias, ni siquiera veredas y calles asfaltadas, con lo cual en la temporada invernal trae complicaciones de salida y de entrada a la población.

 

...En invierno hay que andar con sancos... (Bayron 19 años).11

...En invierno pasamos con los baños tapao, se corta la luz, queda la mansa escoba... (Peter 17 años).12

 

Por otro lado, el espacio en su representación mental es el punto de encuentro entre el mundo privado y público, dotando al grupo de jóvenes de integración y pertenencia a un consciente colectivo, el cual protegen de personas extrañas a su entorno, controlando sus accesos mediante violencia física y verbal.

 

...Yo vivo aquí, es fea la wea, pero esto es mío y mevoy a morir aquí... (Millaray 20 años).13

...Hay que cuidar donde viví de los domésticos y de los giles que se pasan rollos... (Bayron 19 años).14

...Los pacos no están ni ahí con nosotros, por eso nosotros le ponemos weno, con los giles zarpao... (Peter 17 años).15

 

De esta forma, su espacio social es una propiedad simbólica utilizada estratégicamente con la finalidad de legitimar una visión del mundo social al cual pertenecen, en un "lenguaje de carácter performativo, es decir, en una tendencia a organizarse como un sistema de diferencias" (Bourdieu y Wacquant, 1985: 27) construyendo un discurso consensuado y legitimado por el grupo, facilitando la aceptación de sus realidades mediante "la interacción social cotidiana dentro de sus propias subjetividades" (Mead, 1973). Así representan su universo simbólico, en una matriz de todos los significados objetivados socialmente y subjetivamente reales, en la cual "la sociedad histórica y la biografía de un individuo se ven como hechos que ocurren dentro de ese universo" (Berger y Luckmann, 1968:49).

 

Representaciones sociales

 

Los grupos sociales se articulan mediante la configuración de sus propias representaciones sociales, en un proceso de diferenciación, dotado de elementos y espacios simbólicos que ayudan a estrechar los lazos de pertenencia e identificación de una realidad compartida. De este modo, las representaciones sociales que expresan los jóvenes de la Villa Pascual Gambino, desde sus elementos simbólicos, ayudan a reproducir su propio conocimiento de la realidad social.

 

De lo anterior, se distinguen "los procesos de objetivación y anclaje. El proceso de objetivación, corresponde a la transformación de elementos inmateriales o abstractos en elementos materiales y concretos. Por otro lado, el proceso de anclaje, corresponde a la valoración y categorización de los elementos por parte de los miembros del grupo, permitiendo que lo desconocido forme parte de un sistema de categorías familiares"(Moscovici, 1961:54).

 

El proceso de objetivación de estos jóvenes se observa al escuchar determinados estilos de música, ya sea, reggaetón, bachatas, hip- hop, tropical, permitiendo enriquecer su discurso social y fortaleciendo su visión del mundo social. En el mismo sentido, el proceso de anclaje se observa en sus formas estéticas y de vestuario, permitiendo incorporar elementos que simbolizan un sentido de pertenencia a su grupo, generando espacios de comunicación que estructuran una distinción grupal dentro de su entorno social.

 

De esta forma, sus representaciones sociales conceden una "acción estratégica en busca de la distinción, a través de sistemas simbólicos estructurados funcionalmente con el objetivo de imponer y legitimar sus propias perspectivas del mundo social" (Bourdieu, 1988: 95- 98).

 

...Los cabros saben la volá, tenemos la mejor percha, siempre la sopapilla (corte de pelo) bien corta, buen perfume y cualquier estilo faschion... (Bayron 19 años).16

...Nadie se pasa películas con nosotros, la llévamo... y si no hay que puro darle... (Bayron 19 años).17

 

En este sentido, el concepto de representación social conjuga "lo psicológico y lo social, permitiendo que los miembros del grupo aprendan de los hechos de la vida diaria, interioricen las características de su espacio social, desarrollen opiniones e informaciones, obteniendo elementos que permiten conformar y materializar su sentido de pertenencia e identidad grupal" (Jodelet, 1986: 36-42).

 

De este punto, las representaciones sociales poseen "el carácter práctico de la comunicación, la comprensión y el dominio de su espacio social. A su vez permite relacionarlo con la información y la actitud" (Jodelet, 1986: 40-44). La información indica el grado de conocimiento que posee cada miembro del grupo sobre las normas, códigos, lenguaje, vestuario, etc. La actitud determina el grado de adhesión, positiva o negativa, frente a las representaciones que identifican al grupo.

 

...Mi familia no está ni ahí conmigo, pura pelea y chuchá en la casa, esa wea es un infierno... pero mis brother siempre están ahí, apañando. (Peter 17 años).18

...Todos los cabros son mis brothers, y hay que puro cuidarse entre nosotros... (Bayron 19 años).19

 

Se puede afirmar, que este grupo presentan un conjunto de "conceptos, declaraciones y explicaciones originadas en la vida cotidiana, a través de las comunicaciones interindividuales" (Moscovici, 1981: 181). Asimismo, sus representaciones sociales describen, simbolizan y categorizan los objetos del mundo social, determinando y condicionando sus conductas, en un "mecanismo de reconstrucción y significación de sus experiencias vitales"(Jodelet, 1986: 472).

 

En definitiva, han construido elementos que representan su pertenencia e identidad a un grupo, permitiendo diferenciarse dentro de su población, destacándose principalmente por su vestir e imagen personal, caracterizada por prendas de vestir, perfumes y accesorios de elevado costo económico, visitas periódicas a peluquerías en busca de un determinado estándar estético. Esto sumado a sus estilos musicales materializan un discurso que busca imponer sus propias formas de sentir y enfrentar su realidad. Además de un conocimiento sólido de cada una de las normas de comportamiento, códigos de lealtad y unión, demostrando que sus representaciones sociales se interpretan y actúan en concordancia a los fuertes lazos de unión del grupo.

 

Interacción social

 

La interacción social es un conjunto de palabras, gestos y expresiones que conforman símbolos relacionados al pensar, sentir, actuar, etc. Estos símbolos constituyen el verdadero cimiento de la vida social, en la cual el sujeto vive y se comunica en "un medio simbólico de significados que entregan valores, sensaciones, estimulando las conductas, construyendo un mundo social en relación a su historia de vida" (Mead, 1973: 46).

 

De esta forma, el mundo social y el mundo personal tienen como característica común una interacción o comunicación simbólica de unos a otros, es decir, la vida social es un proceso de interacciones sociales con acciones participantes y actos sociales comunicativos. En otras palabras, el acto social estimula la acción, construyendo interrelaciones sociales con el entorno, estableciendo lazos afectivos que identifican y entregan sentidos de pertenencia a la realidad en común.

 

este sentido, le otorgan al grupo un significado de convivencia, la instancia de colaboración, en donde se fundan las confianzas y la aceptación del otro, materializando la interacción simbólica con el objetivo de reconstruir una nueva realidad.

 

...Pal verano estuve con una tía en el sur, estaba piola, pero echaba meno la pobla, los brother. Onda que yo soy de acá y no cacho na en otro lado... (Peter 17 años).20

...Me gusta tomar copete con los cabros, porque me imagino terrible querida, onda como una hermana... es bacán esa volá... (Mirallay 20 años).21

 

El significado de grupo para estos jóvenes, es el resultado de las distintas formas de actuación de sus integrantes, manifestándose en respeto y unión, "produciendo un sentimiento de afecto y reciprocidad mutua"(Blumer, 1982: 35) dando al grupo la capacidad de ser el único mecanismo de socialización, ya que no poseen relaciones de afecto y confianzas con sus familias, tampoco presentan relaciones con otros jóvenes o grupos. Se debe insistir en los procesos de relegación y estigmatización social que sufren, caracterizado por la violencia física y psicológica, el desempleo, la deserción escolar, etc, aspectos de su vida diaria, que han incentivado, el consumo de alcohol y drogas, la apatía, desmoralización, y sobre todo la negación de volver a estudiar o trabajar.

 

...Yo deje de estudiar porque nadie me apoyaba, y más encima no teníamos ni pa comer... tenía que puro trabajar... (Peter 17años).22

...He estado trabajando como junior, pioneta, haciendo aseo, y ganai una caga, y te tratan mal, como si fuerai una mierda. Por eso no estoy ni ahí con trabajar... (Bayron 20 años).23

...A las finales, estamos cagaos...sobramos en todo lado...nosotros tenemos que hacerla solos... sin llorar... (Peter 17 años).24

 

Por consiguiente, han organizado su propia forma de ver el mundo, una lucha propiamente simbólica por imponer la definición del mundo social, es decir; "un poder de construcción de la realidad que aspira a establecer un orden gnoseológico" (Bourdieu, 2000: 91) entendiéndolo como "un conocimiento de sentido común o inmediato del mundo, que da paso a un consenso y reproducción del orden social, y así a la integración social" (Castoriadis, 1975: 36).

 

En este sentido, sus líderes están en posición de una "eficacia simbólica fundamentada en el discurso del ritual"(Bourdieu, 1985: 67-69) permitiéndoles poder hablar y actuar en nombre de sus miembros, mediante un discurso autorizado y legitimado. Por ello, es habitual que sean los mediadores en los conflictos internos y externos siempre procurando una solución en función de la cohesión y el orden del grupo.

 

...Cuando un cabro se pitea un condoro con un viejo del bloque, hablamo para que pase piola, pa no tener atao... (Bayron 19 años). 25

... A veces hay atao con los piernos de otras locas y uno debe parar maquina, porque a las finales el respeto primero... (Mirrallay 20 años). 26

 

Por otro lado, una de las características relevantes del grupo son las relaciones de pareja, las cuales todas se dan al interior del grupo, sumando un total de siete parejas. Estas relaciones se caracterizan por una dominación masculina de realidad normativa, respetada e institucionalizada, donde la mujer es una especie de piedra angular del prestigio y poder del hombre.

 

... Con mi loca estamos bacán, porque las cosas están clara, y sabe que no estoy ni ahí con wea cuaticas... (Peter 17 años).27

 

En este sentido, "las mujeres presentan una inferioridad básica" (Mead, 1972) determinada fundamentalmente por la sensación de protección y respeto que le otorga su pareja al interior de su población, sintiéndose respaldada ante las posibles agresiones físicas y psicológicas por parte de familiares y vecinos.

 

...Las minas buscan fianza en sus piernos, porque los viejos se van en las medias volás de repente, te pegan, te maraquean... eso na que ver... (Mirallay 20 años). 28

 

Se puede establecer que las mujeres del grupo asumen "valores masculinos en su comportamiento" (Connel: 1995: 39) estableciendo mecanismos de violencia como el único factor capaz de garantizar su respeto y poder dentro y fuera del grupo. Igualmente se observa una naturalización de las condiciones de opresión y subordinación ejercida por su pareja, ya que entienden que esta condición es necesaria para mantener orden al interior del grupo.

 

En definitiva, los jóvenes definen a su grupo como la instancia de compartir y convivir con una realidad que les adversa, pero que están dispuestos a enfrentarla unidos, a través de la reafirmación constante de sus formas de actuar, pensar y de ver el mundo.

 

Conclusión

 

Mediante la reconstrucción y compresión de la vida cotidiana de este grupo de jóvenes, se pudo establecer que a los procesos de marginación y estigmatización les subyace la articulación de mecanismos de adaptación, que permite naturalizar sus efectos y utilizarlos como atributos de integración y cohesión a su grupo social. Por otro lado, las causas que acondicionan las perspectivas de un desarrollo futuro, están dadas por condiciones de carácter objetivo y subjetivo, generadas principalmente en su entorno socio-familiar, y profundizadas por las ineficientes políticas públicas diseñadas, implementadas y ejecutadas por el Estado de Chile.

 

Según los antecedentes recopilados a través de sus testimonios y la observación en terreno, se pudo establecer que estas condiciones son:

 

Condiciones objetivas

 

-Relaciones familiares: La totalidad de los jóvenes presentan antecedentes de violencia intrafamiliar, generada por la adicción a las drogas o alcohol de algunos de sus miembros, afectando la comunicación, los lazos de afectividad, confianza, pertenencia, etc. En doce de los casos, han recurrido a la red de salud comunal pidiendo orientación y ayuda, no encontrando respuestas satisfactorias.

 

-Política de vivienda social: La Villa Pascual Gambino presenta una inadecuada infraestructura pública y privada, caracterizada por la ausencia de áreas verdes y recreación, calles no asfaltadas, pésimas condiciones en las redes de alcantarillado y luminaria pública, problemas estructurales y de hacinamiento en las viviendas (un promedio de siete personas por departamentos), repercutiendo directamente en su calidad de vida.

 

-Política educacional: La comuna en la actualidad no presenta programas de reinserción escolar y de capacitación laboral juvenil, tendientes a evitar los procesos de desintegración social. Revelando a nivel comunal una "tasa de deserción escolar entre 14 a 17 años del 7% equivalente al promedio nacional. Asimismo el desempleo juvenil que alcanza el 18% superando al 16% del promedio nacional" (Casen, 2006).

 

Condiciones subjetivas

 

Las condiciones subjetivas que acondicionan las perspectivas de desarrollo futuro de estos jóvenes, está dada por la conformación de un pensamiento de desencanto, en donde ya no les interesa integrarse y adaptarse a la sociedad actual, aceptando las consecuencias que eso significa. De esta forma, asumen desafiantemente su futuro, elaborando una propia visión del mundo, con discurso e ideales materializados en representaciones sociales con sus propias formas de actuar y pensar, intentando vivir el ahora, la inmediatez del goce, no privándose de los excesos y del bienestar material que les pueda brindar el presente, demostrando en sus actos la convicción y el orgullo de haber construido una realidad distinta, más acorde a sus posibilidades sociales, logrando crear un sentido de pertenencia a un proyecto en común.

 

Finalmente se hace necesario la intervención social y asistencial del Estado de Chile a través del municipio, formando equipos multidisciplinarios, para planificar, coordinar y ejecutar programas de reinserción social, dirigidos a este grupo de jóvenes y sus familias. Por un lado, desde las áreas de la educación, apoyar los procesos de reinserción escolar, el fortalecimiento e incentivo de sus representaciones sociales, ayudarlos en la búsqueda y el reconocimiento de sus capacidades como mecanismos de reconocimiento e integración social, que permitan desarrollar y potenciar los niveles de autoestima y seguridad, tanto a nivel grupal como personal, etc. Por otro lado, intervenir con asistencia social y médica, facilitando el acceso a los procesos de rehabilitación a las adicciones de drogas y el alcohol, derivarlos a terapias familiares en donde pueden reencontrarse con los afectos y el respeto entre los miembros de sus familias, además de insertarlos en planes de empleo y capacitación laboral, etc., con el objetivo principal de reintegrarlos a la sociedad.

 

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Notas

1) El estilo musical refleja y reafirma el sentir cotidiano del entrevistado, basado principalmente en el pesimismo que enfrenta la vida.

 

2) Revela la importancia del buen vestir para evitar el menoscabo y la discriminación social.

 

3) El buen vestir entrega la seguridad de recibir un trato respetuoso, por parte de su medio social.

 

4)La presencia y actitudes del grupo en otras poblaciones de la comuna, produce temor y desconfianza.

 

5)A través de las agresiones verbales logran imponer se a los habitantes de dentro y fuera de su población, provocando temor y respeto.

 

6)Cualquier miembro del grupo, que presenta algún conflicto en sus interrelaciones sociales, recibirá la solidaridad inmediata del resto del grupo, con el propósito de solucionarlo, principalmente a través de violencia verbal o física.

 

7)Acusan discriminación en los consultorios de la comuna, por el sólo hecho de habitar en la Villa Pascual Gambino.

 

8)En ocasiones, cuando no cuenta con los medios económicos para satisfacer su consumo de droga y alcohol, están dispuestos a realizar actos delincuenciales.

 

9)Justifican los actos delincuenciales para satisfacer sus necesidades, adaptando los medios a sus fines.

 

10)Analizan estratégicamente los actos delincuenciales para conseguir sus fines, en la cual, consideran que los costos judiciales por tales actos, son bastantes convenientes en comparación a los beneficios que obtienen.

 

11)En la estación invernal, los accesos a sus viviendas se ven dificultados por la falta de veredas y adecuadas redes de evacuación de aguas lluvias, lo que produce acumulación agua y lodo.

 

12)Debido a las deficientes instalaciones de alcantarillados y a la acumulación de escombros, agua y lodo, en las redes de evacuación de las aguas lluvias, se produce un colapso generalizado de las instalaciones sanitarias.

 

13)Reconocen que el lugar donde habitan presenta no cumple con las condiciones mínimas de urbanización y de confortabilidad. Sin embargo, lo reconocen y aceptan como parte de su realidad, en la cual han desarrollado grados de pertenencia e identidad.

 

14)El grupo protege el lugar donde habitan de los posibles asaltos o robos en sus viviendas, o de cualquier acto que atente en contra de su autoridad dentro de su territorio.

 

15)Debido a la escasa vigilancia policial en el sector, el grupo ha adoptado un sistema de autodefensa en contra de asaltos o robos en su territorio.

 

16)Consideran que a través de su vestuario, peinados, han impuesto un estilo reconocido por el resto de la población, que les ha otorgado respeto y distinción.

 

17)Se han ganado un respeto al interior de su población, y esperan seguir manteniéndolo, principalmente con violencia física.

 

18)Los miembros del grupo, al no encontrar la comprensión y el cariño en sus familias, se refugian al interior del grupo, en el cual se sienten acogidos y valorados.

 

19)El grupo se ha transformado en una familia, la cual deben proteger, para que pueda mantenerse unida.

 

20)El grupo se ha convertido en el único punto de encuentro y pertenencia con su realidad, en donde se sienten reconocidos y valorados.

 

21)El grupo es el lugar donde se comparte las tristezas y se recibe el afecto necesario para sentirse valorado.

 

22)La falta de apoyo familiar y los problemas económicos propiciaron la deserción a escolar.

 

23)Se accede a trabajos esporádicos de baja calificación, caracterizados por un trato personal vejatorio y mal remunerado, produciendo en el individuo un rechazo a la esfera laboral como fuente de desarrollo humano.

 

24)Se sienten marginados del sistema social, evidenciando una segregación social. Desde punto, deciden enfrentarse a la sociedad con sus medios e ideales, afrontando las consecuencias de dicha decisión.

 

25)Los líderes del grupo intentan solucionar los conflictos ocasionados por unos de sus miembros al interior de su block de departamento, con el objetivo de mantener buenas relaciones con sus vecinos más cercanos.

 

26)En ocasiones se producen conflictos de índole sentimental al interior del grupo, con lo cual los líderes intervienen para mantener el orden y la buena convivencia.

 

27)Las relaciones sentimentales al interior del grupo, están sometidas a la autoridad del hombre, el cual impone las reglas de convivencia de la pareja, las cuales son aceptadas por la mujer.

 

28)La mujer busca en su pareja la protección física y sentimental en contra de las agresiones físicas o verbales ocasionadas por sus familiares o vecinos.